Audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires
Se lleva a conocimiento de todos los Presidentes de Filiales, Delegados y Socios en general que en el día de ayer 05 de marzo, el Presidente y el Secretario de la entidad, acompañados en la oportunidad por el socio Dr. Mario Mac Dougall fuimos convocados a una audiencia previamente solicitada al Ministerio de Trabajo de esta Provincia. Una vez allí fuimos atendidos por el Jefe de Gabinete de dicho organismo el Dr. Federico Di Giorgio.- Que la reunión se llevó a cabo en un marco de respeto y cordialidad recíprocos.- Que durante la entrevista se le hizo conocer al Dr. Di Giorgio la actual situación de atraso salarial del personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, como así también demás condiciones que hacen a la actividad diaria del personal de la fuerza vinculadas por ejemplo al equipamiento, la carga horaria, de una duración en algunos casos de 24 horas o más, lo que implica que el efectivo entre otras cosas deba descansar, alimentarse e higienizarse en el lugar donde presta servicios que en su gran mayoría no cuenta con la infraestructura e instalaciones adecuadas para tales fines, factores estos que debieran ser debidamente tenidos en cuenta a los efectos de trazar una correcta política de recursos humanos.
Para ello se le sugirió al funcionario que desde el mismo Estado Provincial, se debiera procurar que diferentes áreas sean capaces de analizar las condiciones laborales y salariales del personal policial y a partir de sus conclusiones puedan reconocerse beneficios para el universo de trabajadores de la seguridad, que sin duda se verán reflejadas en una optimización de los recursos humanos, con ello una mejor capacidad operativa, determinando una mejor implementación de políticas públicas de seguridad que finalmente redundará en beneficio de todos los pobladores de esta Provincia. En síntesis se le transmitió que lo que se pretende es que se empiecen a abordar todas aquellas cuestiones laborales y salariales que hacen al reconocimiento de los derechos de los trabajadores policiales.
Se le expresó que la actual imposibilidad de sindicalización, conforme lo resuelto hace pocos meses por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en modo alguno impide que el Estado establezca un canal a través del cual se puedan canalizar la problemática y reclamos del sector.
Se le expresó al Dr. Di Giorgio que los funcionarios policiales también resultan ser empleados estatales, cuyos derechos legalmente reconocidos -en general-, resultan letra muerta. Entre otros se le expresó que hasta el momento no se tiene la más mínima participación en reuniones paritarias para discutir las condiciones de empleo y de trabajo de su personal y menos aún para discutir aumentos salariales.
En consecuencia se le insistió en que es el propio Estado el que debe tomar esta iniciativa. En tal sentido se le propuso la creación de una comisión o con el formato que estimen pertinente, con dependencia orgánica, al Ministerio de Trabajo; integrada por un (1) miembro designado por el Ministerio de Salud, un (1) miembro designado por la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de las Policías de la Provincia de Buenos Aires, un (1) miembro designado por el Ministerio de Seguridad, un (1) miembro designado por el Ministerio de Trabajo, un (1) miembro designado por el Ministerio de Economía y un (1) miembro designado por el Centro de Oficiales Retirados de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Se le explicó al funcionario que el Centro de Oficiales Retirados representa estatutariamente a la totalidad del personal policial, retirado, jubilado, pensionado y también en actividad, en todo lo relacionado con: “El estudio, defensa y protección de los intereses y derechos profesionales, previsionales salariales y sociales de los retirados, jubilados, pensionados y en actividad del Personal de las Policías de la Provincia de Buenos Aires….”.- Artículo 1º inciso b).-
En síntesis se le sugirió la implementación de una estructura estatal, en cuyo ámbito se haga eco de los reclamos del sector, los visibilice y promueva el reconocimiento de los derechos, entre los cuales se tenga en cuenta la jornada laboral del personal en comparación con otros regímenes normativos provinciales, la prestación del servicio extraordinario como continuidad del servicio ordinario, la habitualidad de ello; los problemas psicofísicos que ello acarrea, pues al exigirse recarga horaria y una sobre exigencia en las tareas se produce un cuadro de estrés crónico que sin duda, no solo afecta al policía, sino también a su grupo familiar.
A todo lo expresado, debemos sumarle el complejo e injusto sistema represivo sancionatorio policial que, en lugar de intentar corregir conductas administrativas con las sanciones, solo establece un sistema inquisitivo que ha sido dejado de lado hasta en el sistema penal argentino.
Se dejó en claro que no escapará al conocimiento y criterio de los funcionarios políticos que la actual situación laboral y económica de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, no solo genera incertidumbre, sino también imprevisibilidad en la Familia policial, que no solo le hace tener que ver relegadas muchas aspiraciones personales, sino también considerados en un plano de desigualdad respecto de otros trabajadores del Estado Provincial, en lo que respecta al diálogo sobre las condiciones laborales y salariales.
Con ello no se pretende colocar al personal policial en una situación de privilegio. La tarea policial a diario en la lucha contra la delincuencia es sacrificada y la protección que la Institución procura llevar adelante sobre la vida y bienes de la sociedad, a esta altura de nuestra historia es innegable; pero sí tenemos la convicción de que su denodado esfuerzo y difícil tarea, debe ser convenientemente reconocida, con condiciones laborales, de equipamiento y salarios dignos acordes con la responsabilidad del servicio esencial que prestan, que incluye, -por la naturaleza de la función que desarrollan y a diferencia de cualquier otro empleado del Estado-, hasta la posibilidad de la pérdida de su propia vida y cuando ello lamentablemente ocurre, conlleva en un futuro inmediato a condenar a su Familia –además de padecer el sufrimiento por la pérdida de su ser querido-, prácticamente al desamparo.
El Dr. Di Giorgio expresó que las sugerencias o propuesta que se le había expresado en la reunión eran atendibles y a su criterio de alguna manera viables, como para buscar alguna alternativa o canal de diálogo que vaya corrigiendo la distinta problemática que se le presenta al personal policial y se comprometió a tratar el tema con la mayor celeridad posible con el Subsecretario del área y mantener a las autoridades de la entidad informadas del resultado y avance de la cuestión.-
